domingo, 2 de diciembre de 2007

A mil por hora

Sargent Pelukas Lonely Hearts Club II

Pocos personajes pueden calar tan hondo en la memoria colectiva como el archiconocido Pelukas, ascendido a Sargento a raíz de unos bochornosos incidentes acaecidos durante el matrimonio de un integrante de la troupé. Tales hechos hicieron que este personaje se ganara el cariño de la gente (y el terror de las féminas), con la consecuencia de que la multitud este más pendiente de sus actos que antes. No fue necesario que incursionará en política ni que fuera ampayado en alguna batida a trocas de mal vivir. Sólo basto que elevará una silla desde los suelos para quedar grabado en la retina colectiva...

Ciertos santo y señas delatan a nuestro personaje de marras, pero una característica que ha venido siendo muy notoria en él últimamente es el apresuramiento. La velocidad por vivir y ser vivido desata una tormenta de emociones que vuelven incontrolable cualquier esfuerzo por enderezarlo nuevamente hacia el camino del bien.



El apurado Sargento Pelukas

La prisa por actuar, por conseguir lo deseado, hace que uno no piense bien en la forma de lograrlo. Importa mucho el Como, tanto como el Que. Basta escuchar ciertas leyendas urbanas (sin confirmar) que describen cuan apurado puede llegar a ser:

Dícese que en pleno jueguito de "Spinning Bottle" pelukas y manolo tenían las de ganar. Mientras que la sabiduría y experiencia de Manolo le hacian ganar hartas fichas y ver claramente donde terminaría todo (in the Bed), Pelukas desabrochó su apasionamiento (y algo más) y en un abrir y cerrar de ojos desapareció todas las prendas que en ese momento vestía. Las damas de turno, al ver tan lamentable espectáculo decidieron no seguir más con el juego, a lo que nuestro amigo Pelukas espetó su frase: "Yo así no juego", corriendo a encerrarse en el baño sólo con su soledad (pulling duck). Por más que Manolo tratase de arreglar la situazao, el daño
estaba hecho, terminando la jornada en un intercambio de reproches a discreción.
Onomástico del consultor Kwai Chang Caine, y el agasajado que llega con su pareja al lugar de la celebración. Tal advenimiento activó el botón de alarma en el sistema nervioso de pelukas, todos sus actos que pasan frente a la memoria cual película a mil revoluciones, y le llevan a brindar en exceso con el festejado. La naturaleza hace el llamado al buen saltamontes y se dirige a la toilette, dejando a su compañera sola en la amena reunión por unos minutos, minutos de los cuales no pasan desaprovechados para Pelukas, que en un abrir y cerrar de ojos ya estaba a la
expectativa para un dancing, mientras no haya moros en la costa. La semana siguiente fue un ida y venida de mails amenazadores desde el saltamontes hacia pelukas, por tamaña afrenta.

Y existen muchas otras historias alrededor que aún perduran en el tiempo: su encuentro con las feas mas feas (que por su estado etílico eran las más bellas) en pleno baile, el taper desaparecido, la silla voladora del matri, el reclamo airado hacia Andrés por bailar con la gordita carretona, la patita tres dedos con vida propia...


Pelukas & el rufián Andrés, en Otélica escena con reclamos incluídos


Pelukas, como consejo hasta de un conejo (bunny) se le repite entre amigos que siempre es bueno tomarse un momento de relax, detenerse unos minutos para respirar profundo, echarse unos minutos a descansar para recuperar fuerzas y volver con todo a la carga. Así como también no ser tan impetuoso respecto al orden natural de las cosas.


Siempre es bueno tomarse un relax ante el apurado transcurrir de la vida misma


Si lo vemos desde el punto del análisis pelukense, tenemos que las féminas que el buen pelukas osa cortejar, huelen su desesperación, teniendo una pavorosa huída como lógica reacción a tan apurada acción. Quizás lo que falte sea unas valiosas lecciones de pulsing, cátedra dada por el buen Manolo (experto en negar tres veces como Pedro y al final caer delatado), con el fin de que logre controlar la exacerbada reacción e impetus juveniles de Pelukas y tomarse un momentico de calma en medio del pánico.

Como podrán ver, no es mala onda la vertida en este post, es más bien parte de una serie de consejos que buscan que Pelukas logre sus objetivos (laborales y non-laborales), además también que pueda al fin expeler el colosal "taco" que a estas alturas se ha congestionado. Si necesitas un sol, sólo llamad a HERO que presto acudirá en tu ayuda. A medida que vayas mejorando Pelukas, te serán concedidos tus nuevos galones, gánatelos y pronto serás ascendido a Teniente.

Y para finalizar por ahora...Happy Birthday Pelukas, sirva esta entrega como preciso obsequio y honor a tu semblanza :D

1 comentario:

PELUKAS ON BLONDES dijo...

alayo, tu reseña esta compuesta de comentarios falsos.